Me subía y quería verte, pero no estabas. Cuando te vi, no sé algo me gustó de ti.
Quizás tu pelo, tu boca, ese lunar.
Eras como de mi porte, y vestías ropa de calle, blue jeans, un sweater, y zapatillas cafés.
Escuchabas música y no te importaba nada, excepto mi presencia que se que te inquietaba.
Me miraste y lo sentí, como un aire que rozó mi espalda, me di cuenta y te miré de vuelta.
Contacto visual seguro, cuánto, 15 segundos, y la regla son ocho, fue simplemente extasiante.
Pero hoy te vi de nuevo, y sentirte sentada a mi lado, fue como, tenerte.
Mi corazón latía tan rápido, como si te amara, como si fuera desde hace tanto tiempo, y no sabía que decirte, pero al final: Oye, dime la hora, la hora porfa! y me mostraste el reloj con la cara encendida.
Sólo espero verte de nuevo y esta vez contarte que hoy, si tenía como ver la hora.

1 comentario:
Proverbios 4:23
Publicar un comentario