Yo voy a hacer de tu sonrisa una cancion

Pienso lo que siento, escribo lo que quiero, en un mundo paralelo e irreal, inexistente, pero cercano a tu realidad. Antes de saber de mi aprende un poco de ti, mírate. ¿Qué haces por tu realidad?

viernes, 24 de septiembre de 2010

Suelo, raíces, hojas.

Caminar y correr, crecer.
Mirar hacia adelante, sentir el polvo volar detrás de ti, las partículas de pasado, barro seco, ramas caídas.
Mirar el mar en el horizonte, que se junta con el cielo, es mi vida, mi camino.
Correr, sin escuchar, morir con los ojos cerrados, para alguien estás muerto.
Tratas de mirar pero no puedes, debes seguir, es tarde y el tiempo te pisa los talones, te los muerde con rabia.
Nacemos, te forman ese suelo, echas raíces y vuelas como las hojas.


lunes, 13 de septiembre de 2010

No es que te quiera.

No se trata de quererte, no porque esté todo el día pensando en cómo saludarte, qué decirte, cómo mirarte, cómo hablarte, te quiera un poco.
Es decir sólo lo hago porque te quiero conquistar, quiero que estés conmigo y nadie más, y te ahorres el dolor de estar con alguien que te quiera menos que yo.
Osea no es que te quiera... Es sólo un decir.
Porque aunque no te lo dijera, no te dijera que te quiero, de todos modos sabrías cuáles son mis intenciones, eso está demás.
Y además, si te quisiera de verdad, escribiría cosas pensando en ti, y te hablaría por messenger sólo para decirte hola cómo estás, qué haces...como si tuviera algo que hablar contigo, como si no te hablara solamente para luego decirte te quiero, como si eso no fuera mi principal objetivo al hablarte.
A pesar de eso, se que no te quiero, aunque me tiemblen las manos ahora, y aunque se me acaben las excusas.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Déjame caer.

Mirarte, es volver a pararme para caer otra vez.
No puedo decirte que no he caído antes así, porque estoy recién recuperándome de mi último vuelo a las profundidades del desamor, que para mi fue amor...
Pero créeme que nada me motiva más que caer otra vez.
Yo no quiero que me ayudes a levantarme, no quiero que me recuerdes cuánto me dolió llegar a mi destino.
Quiero que me ayudes, pero a volar otra vez, aunque tu y to sepamos que vamos en picada, a la velocidad del rayo, quiero caerme contigo.

Abrazame con tus acordes de algodon.